A los nuevos centros de datos del área de Ámsterdam se les aplican dos límites distintos. La normativa urbanística decide dónde se puede construir uno y cuánta potencia puede añadir, y Ámsterdam, Haarlemmermeer y el Gobierno neerlandés fijan cada uno sus propias reglas. La capacidad de la red decide si TenneT y Liander pueden conectarlo, y en la mayor parte de Holanda Septentrional no les queda sitio para nuevos grandes consumidores. Un proyecto necesita tanto una autorización urbanística como una conexión a la red, así que cualquiera de los dos límites puede frenarlo.
Esas reglas proceden de los dos municipios, el Gobierno, los operadores de red, la Autoridad neerlandesa de Consumidores y Mercados (ACM) y los tribunales, y van de julio de 2019 a agosto de 2026.